Como hemos visto, las frecuencias que definimos pueden usarse con cualquier tipo de variable estadística. Pero hay algunas más, que complementan a las vistas, que solo se pueden utilizar cuando la variable estudiada es cuantitativa. Ello es así porque es necesario que la variable esté ordenada.
Por ejemplo, no tiene sentido preguntar quién tiene un color de pelo menor que moreno, pero sí tiene sentido preguntar cuántos alumnos han tenido menos de tres faltas a clase a primera hora. En este segundo caso, se considerarían juntos los que no han tenido ninguna falta con los que han tenido una falta y dos.
Esa idea de agrupamiento es la que vamos a trabajar con las frecuencias acumuladas.